viernes, 13 de agosto de 2010

(III)

(Tropiezo y caigo al suelo... Y todo por las malditas prisas. Tengo que darme prisa o perderé el tren.

Me monto al tren y me doy cuenta de que estoy sola. De golpe se abre la puerta del vagón y sale un chico joven con una máscara, va de negro. Me observa detenidamente sin parpadear si quiera, y empieza a darme miedo. Me levanto y al darme la vuelta, está detrás. Me coge del cuello y empieza a ahogarme..
Veo a Allan en el otro vagón...


-¡Allan, ayúdame! ¡Me falta el aire! ¡Allan! ¡¿Por qué no vienes?! No puedes hacerme esto.. Me-me.. falta el aire..


Justo cuando el chico va a taparme la boca, se me congela la sangre.. Veo en su mano el mismo anillo que siempre ha llevado Kim.)


-¡Me ahogo! ¡Me ahogo! Joder.. Mi cuello.. (Empiezo a toser descontroladamente y veo a Ana asustada)


-¿Paula estás bien? Llevas más de 2 horas hablando sola, y los últimos 2 minutos gritando como si te estuvieran matando.. ¿Se puede saber que has soñado?

-Dios.. Ha sido horrible.. Yo.. Que miedo he pasado. ¿Sofía sigue durmiendo?

-Como un tronco...

-No tengo sueño.

-Ya somos dos...

-¿Fumamos un cigarro?

-Hecho

(Nos dirigimos hacia el balcón más pequeño de la casa y nos estiramos en el suelo con el cigarro encendido... Calada tras calada empiezo a pensar y dejo la mirada en un punto perdido)


-¿Qué te pasa Paula?

-Este viaje... Me va a ir muy bien... Desconectar de mi casa va a ayudarme con mi estrés emocional.

-Ja ja ja. ¿Pero tan mal estás?

-No, mal no, pero agobiada sí... Siempre tengo que encerrarme en mi pequeño mundo para poder "sobrevivir".. Encenderme mis cigarros y escuchar esa canción que siempre me ha desconectado del mundo.. "Shine On You Crazy Diamond", esa de Pink Floyd que te enseñé un día.

-Sí... Esa que dura un día.. Ja ja ja

-Pues eso... A todos, este viaje nos ha ayudado un poco en general, a todos nos van los cambios bruscos.

-Eso sí que es verdad... ¿Nos quedamos a vivir en un barco?

-Eh, no sería una mala idea... ¿Vamos a dormir? Nos tenemos que levantar en tres horas...
-Vale, ¿Tienes el despertador puesto?
-Sí, no te preocupes. Buenas noches Ana.

-Que descanses de tu estrés emocional...


(Me pregunto qué cosas pasarán durante este viaje... Dónde nos llevara la curiosidad, qué gente conoceremos, qué lugares descubriremos...
Cojo una libreta y apunto lo mismo que acabo de pensar y a los sitios dónde me gustaría ir, y cuando vuelva apuntaré todo lo que hemos hecho, a ver si acertamos en algo.
Me gustaría... Levantarme por la mañana y sin pensármelo tirarme de cabeza al agua y sentir el mar vivo en mi piel. Me gustaría coincidir con algún concierto roquero conocido y dejarme la garganta en él... Me gustaría que todo saliera bien...)




martes, 10 de agosto de 2010

(II)

-Paula, ¿Qué le has hecho a la habitación?
-Ordenarla... Ya le hacía falta.
-Pareces otra persona, menos por el chicle que hay en el escritorio.
-Es parte de la decoración.
(Suena el telefono, suponiéndome quien será)
-¿Kim?
-¿Qué? Ah no, disculpe señorita, somos de una nueva compañía de internet, y queríamos ofrecerle...
-Ah, lo siento, en mi casa odiamos los ordenadores, una vez me explotó uno en la cara, tengo un ojo tuerto y la lengua fuera.
-¿Qué?
-Que adiós (Cuelgo el telefono)
-Creo que lo tendría que haber hecho más dramático...
-Paula, una cosa...
-Si queréis otro cigarro ya sabéis dónde están.
-No, no era eso, pero si insistes tanto...
-¡Quieta parada! (Le doy un manotazo a Ana).
-Vale, vale.. Queríamos preguntarte si nos podemos quedar a dormir hoy en tu casa,
por si a caso hemos traído las maletas, están en el coche de Sofía.
-Vale, guay, así de paso repasamos lo que nos falta. Estaremos un mes durmiendo
juntas... nos cansaremos de nuestras caras, creedme.
(Mientras enciendo el ordenador como de costumbre, escucho a unas manos
revolviendo uno de mis cajones)
-Uy Paula.. Aquí faltan..
-¡Sofía deja eso! Como me cojas uno, te retuerzo la oreja.
-¿Te los llevarás al barco, no?
-Claro..
-¿Y dónde lo pensáis hacer?
-Delante vuestro, así nos da más morbo, y si lo grabáis mejor, así me llevo
algún recuerdo... ¡Cotillas!
-Eh, poca broma, si a cambio nos das cond..
-Ja ja ja

Ana y yo nos reímos de una forma muy peculiar: Empezamos a retorcernos y nos reímos exageradamente. En cambio Sofía se limita a dibujar la carcajada en su cara sin gritar, riéndose en silencio.

-Bueno Marías, voy a sacar dinero para mañana, tardo dos minutos contados, como
cojáis algo os pienso..
-¡Vale! (Ambas sonríen angelicalmente)
(Cogo las llaves, la targeta y el bolso, ya que el número de llaveros triplea a las llaves y pesa mucho. Ando un par de minutos y suena una canción de Metallica)
-¿Si?
-Paula, soy Kim.
-¡Dime!
-Estoy con Júlia, que hoy me quedo a dormir en su casa. Por cierto, ¿A qué hora hemos quedado y dónde?
-¿Dónde están los barcos?
-En el puerto
-¿Y a qué hora sale el sol?
-Sobre las seis y media o siete
-Ya tienes la respuesta
-¿¡Qué!? ¿Tan temprano? Paula, en el mar no hay tráfico.
-Ya, pero en Barcelona si, vamos a ese puerto, el barco lo tenemos allí.
-Ah.. eso es otra cosa.. ¿Conduces tú?
-Sí, pero tú también, a no ser que Júlia, Hugo, Albert y tu os vayáis andando.
-Lo he captado. Entonces.. ¿Cómo quedamos?
-Quería asustarte.. A las nueve en punto en la puerta de mi casa con los otros
individuos.
-De acuerdo, hasta mañana pues.

Kim, mi mejor amigo des de hace más de 5 años. Es te tez morena, no tan alto como Allan. Tiene el pelo castaño y corto, los ojos verdosos y su orgullo en parte define su mayor defecto, aunque todas sus virtudes lo superan: Es la persona más leal y honesta que he conocido nunca. No quiero perderle jamás, ya forma parte de mi vida y sin él nada sería igual. Me ha prometido que su hija de llamará como yo, y que cuando seamos mayores, ambos iremos a nuestra boda. Gracias a él, sé que aún quedan personas a las que dejar seguros tus secretos y confiar con los ojos vendados.

lunes, 9 de agosto de 2010

Nuevo libro, presentación

Antes de todo, me gustaría haceros saber que la inspiración nace de las insignificantes cosas que el viento va soltando.. la mía sobre este libro surgió de unos sobres de azúcar, así es, algunas de las frases que hay en el principio estan escritas en unos pequeños sobres que leí un día que fui a tomar un café con unos amigos. Simples y sabrosas frases que me empujaron a escribir impulsivamente, como si de un acto reflejo se tratara.




(Mirar al cielo, dormir debajo de un árbol,andar descalzo por la hierba... por la luna.
Oler y saborear la brisa del mar, comerte el infinito lejano. Regalar una sonrisa.. una palabra vergonzosa. Una caricia, un beso, desabrochar la piel y descubrir más de 1000 sentidos.
Pequeños detalles que hacen grande el mundo.. aunque a veces demasiado pequeño y limitado.)

-¡Por fin! Mañana es el gran día..
-Calla, calla que aún no me lo creo.. podré desconectar de este maldito pueblo y de la gente.. Eh, pero me quiero mucho este sitio, que quede claro.

Me llamo Paula y tengo 18 años recién cumplidos, estoy a punto de hacer el viaje de mi vida, 8 amigos y yo cogeremos una barca y nos perderemos por el mundo durante un mes...

(Suena el teléfono)
-¿Si?
-¿Tengo el placer de hablar con la chica más guapa de Blanes?
-Oh, no... se ha equivocado.
-Nunca me dejarás hecharte piropos eh..
-Allan,Allan.. sabes que no tienes razón. ¿Dónde estás?
-En casa.. y mi instinto me obliga a verte, sino me tiro por la ventana, aunque sea un bajo.

Este es Allan, mi chico.. una persona que seguro que como a muchos de vosotros es la que os convierte en un vividor y soñador de la vida. Tiene el pelo castaño claro, mojado de un dorado intenso, con los ojos azules, eternos.. Es increíblemente alto, y para que engañarme.. es guapíssimo. Me gusta mucho chincharle recordándole que es muy blanco de piel. Su personalidad aguarda muchos secretos.. y uno de ellos lo descubrí antes de conocerlo: La picardía que se huele a kilómetros.

-Allan, tienes las maletas hechas ? En trece horas embarcamos capitán.
-Si si, todo listo.. ¿Pero me dejarás verte antes o no?
-No puedo..  Yo aún no lo tengo todo listo, así que nos vemos de aqui 12 horas y 50 segundos.
-Vale.. entonces te veo mañana. Oye, te quiero.
-Y yo blanquito, un beso.

-Paula, saca al perro.
-Ya lo he sacado.
-¿Cuando?
-Cuando he ido a fumarme el cigarro.
-Paula, saca al perro..
-Mamá, que ya lo he sacado, si se mea lo recojo yo.
-¡Pero lo recogerás con la lengua!
-Vale.. (Pican al timbre y de un salto llego al telefonillo).

-¿Si?
-¿Policía local, tiene usted un toyota rojo aparcado en la parada de autobús?
-¿Sí, porque?
-Porque se lo están llevando.
-Joder, ay, perdón, bajo volando.

Tras ponerme una camiseta y las zapatillas corro como una loca y voy a por mi coche, veo que no hay nadie en la calle y cuando voy hacia el automóvil veo a Sofía y Ana riendose ansiadamente.

-Seréis.. os la váis a cargar.

Sofía y Ana.. mis mejores amigas. Son mis almas gemelas, y nos conocemos des de hace cuatro años. Forman un papel importante en mi vida. Las dos son muy guapas, Ana es muy alta y morena, con una larga melena negra y rizada que le da una alegría especial, es la más fiestera de todas. Sofía no es tan alta ni tan morena, tiene el pelo liso y es una chica muy pacífica y leal. Nos hacemos llamar las tres Marías.

-¿Qué hacéis aqui?
-Como ya hemos acabado de preparar las maletas, hemos pensado en ayudarte, por si te perdías en el armario.. ¿A que sí Sofía?
-Sí.. y como nos pilla de paso, hemos pensado en fumar un cigarro..
-¿Tenéis tabaco?
-No..
-Vale.. pasar anda, me debéis más de 3 paquetes..  y yo a vosotras.
-Hoy por ti, mañana por mi.
-Es al revés Ana.
-Qué más da, es lo mismo.